MAITE

¿Sabes por qué te vamos a tener tan presente? Precisamente porque de su cabeza va a ser difícil que te vayas, al igual que tus horarios y tus “quehaceres”.

Organiza, planifica y plasma a la perfección tu voluntad de mejora en el proceso de aprendizaje en Autoescuela Altea.

Ella va a ser la que se preocupe por escuchar lo que necesitas de cara a una planificación personalizada. Además sabe cómo solventarte cualquier imprevisto.

¡Tú  sólo pide por esa boquita!

¿QUIÉNES SOMOS?

MARI

Directora y profesora AM

Mari ha hecho posible que Autoescuela Altea se mantenga al día para conseguir un progreso que todavía no ha tocado techo y que seamos referente en el sector

EVA

Profesora B

Apasionada de la enseñanza con una alargada y recomendada trayectoria en la formación vial. Aúna dulzura, inteligencia y mucho saber estar.

JESÚS

Profesor B, A1 y A2

Con una dilatada experiencia impartiendo formación vial, Jesús destaca por su psicología al volante y la empatía en sus lecciones.

MAGDA

Profesora B

Magda representa la A de Autoescuela Altea, ¡y mira que hay autoescuelas! Con eso te darás cuenta de lo importante que va a ser ella para ti.

GRIGORY

Soporte al alumno extrajero

Grigory es un profesional con una amplia experiencia que ha venido para dar ayuda y atención a todos nuestros alumnos de habla rusa e inglesa.

ARTUR

Profesor AM, A1, A2 y B

Bondadoso, profesional, detallista y un manitas al por mayor. Estas son algunas de las virtudes que destacan de Artur.

JAIME

Gerencia

Currante como el que más, su convencimiento de una empresa responsable con el medio, con sus clientes y con sus colaboradores es marca de la casa.

ANA

Atención al Cliente

Cuando la profesionalidad se mezcla con el encanto obtienes a Ana como resultado y ella será tu mejor enlace con Autoescuela Altea.

MAITE

Administración

¿Sabes por qué te vamos a tener tan presente? Precisamente porque de su cabeza va a ser difícil que te vayas, al igual que tus horarios y tus “quehaceres”.

ÁNGELA

Nuestro símbolo

Ángela es la que ha hecho posible que varias décadas después de nuestro nacimiento, estemos inmersos en pleno siglo XXI con los motores encendidos.